domingo, 15 de diciembre de 2013

La Agresividad en el Perro

Otro de los errores que frecuentemente se cometen, que en muchos casos resulta imposible de corregir, es el de incentivar inconscientemente la agresividad del perro.

En muchos lugares, en donde México no es la excepción, se habla del "rottweiler asesino", del "pit bull que mato a un niño" ó del "doberman que desconoce a sus dueños en la noche".

La triste realidad es que en la gran mayoría de los casos el perro tampoco es culpable de esto. Cada vez que escuches en las noticias que un perro mordió a su dueño, fíjate en el perro, generalmente muestra signos de maltrato o son perros que inclusive son utilizados como perros de pelea, todo ello se ve en el maltrato que presentan.

Una vez, paseando a un bulldog inglés y unos pequeños niños que llevaban cargando a unos cachorritos de pit bull se acercaron para preguntar que si no "peleaba" a mi perro pues podría ganar "una lana".

Casos lamentables como este hacen que después ocurran accidentes, a veces fatales pero siempre lamentables.

El caso de estos niños es un extremo, sin embargo la realidad de la agresividad canina se presenta en muchas casas y con los más diversas razas, sin embargo, las razas molosoides y de guardia y protección son las más afectadas, esto no es una coincidencia.

Muchos propietarios compran perros de guardia y protección sin el menor conocimiento de la raza, y en muchos casos solo la compran para presumir y sentirse protegidos.

Cuando el cachorrito le ladra a alguien lo felicitan y le dan cariños, se sienten orgullosos de tener quien los defienda. Todo el lenguaje corporal del dueño, incluso sus feromonas son detectadas por el perro que se siente contento por agradar a su amo.

Posteriormente ese cachorro crece, sin ningún control ni conocimiento sobre su manejo y el dueño ya no lo puede controlar.

Esta es la respuesta de porqué muchos rotts, mastines, dogos, etc. terminen olvidados en una azotea el resto de sus vidas pues sus propietarios ya no pueden controlar su agresividad.

El perro es un animal demasiado observador de nuestro lenguaje corporal, si tú eres feliz cuando tu perro amenaza a las personas lo estás incentivando a continuar haciéndolo cada día en mayor medida, sin importar que verbalmente le digas " no, eso no se hace". Mientras que con el lenguaje hablado dices una cosa, todo tu cuerpo, tus gestos, le están diciendo que esa es la actitud que quieres de el.

Si cuando el cachorro da alguna muestra de agresividad hacia otras personas inevitablemente el amo se regocija. Esto parece algo inocente a los tres o cuatro meses de edad, pero a medida que el perro se hace mayor comienzan a aparecer las desventajas de esta conducta.

Una persona que saca de paseo a su perro debe comportarse como líder del mismo. No es nada halagador para la persona que el perro quiera comerse a todos los transeúntes ó demás perros. Eso debería ser motivo de vergüenza, ya que está denotando una absoluta falta de control, una total indisciplina, y una indiscutible irresponsabilidad.

No hay un perro que sea agresivo "de nacimiento". Los casos de agresividad que se han encontrado han sido por mal manejo del animal desde cachorro.

Si bien el fila brasileiro es una raza muy, si no la más, agresiva, el perro se comporta vigilante y protector con la familia, pues para eso fue creado, una vez recibiendo una visita por nuestra parte el también la recibe, si no efusivamente como otras razas, digamos que cordialmente.

Esto no es debido a falta de carácter por parte del perro pues bajo otra orden ó circunstancia destrozaría a una persona, sino a una correcta educación, que tú también puedes darle a tu cachorro.

No es cierto que un perro como este será más seguro encerrado en el patio de una casa. Ya que, al no poder ser controlado, pasa la mayor parte del tiempo aislado de las personas, con lo cual la casa puede ser asaltada mientras que el perro se encuentra encerrado en el patio haciéndose cada vez más agresivo por la depresión que conlleva el encierro.

Tampoco es cierto que un perro dócil no sea un buen perro de ataque. Un perro de guardia y protección correctamente entrenado debe ser capaz de repeler con toda su furia el ataque de un agresor y, al siguiente minuto, jugar con los pequeñines de la casa con toda seguridad.

Por otra parte hay razas que tienen un umbral de excitación que tarda un poco más en bajar, tal es el caso del bull terrier inglés, que incluso, en casos extremos, se queda en "shock" durante algunos minutos, pero estoy hablando de casos aislados y que deben ser estudiados por el propietario responsable antes de adquirir una raza en específico.

La persona que posee un perro que ya ha mordido varias veces, es como la persona que al poco tiempo de obtener su licencia de conductor ya ha atropellado a varios peatones. En ambos casos es un hecho vergonzoso, una luz roja de alerta que le debe indicar que algo en su manejo está muy mal y que necesita solucionarlo urgentemente.

Tu cachorro es tu servidor y tu amigo. Tú eres su líder. Él no ataca ni muerde ni gruñe ni amenaza en tu presencia a menos que se lo ordenes. Cualquier desviación en este orden debe provocarte un enorme disgusto, si tomas conciencia de esto difícilmente tu cachorro adquiera estos vicios. Así, en lugar de tener un problema tendrás a un guardián que sólo actúe cuando se requiere.

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