sábado, 30 de julio de 2016

Andar despacio, hacer movimientos lentos

Los movimientos que se hacen más lentos, en ocasiones tan lentos que parece que no se mueve nada, son muy efectivos para calmar.

Tu perro puede hacerlo cuando avista a otro perro. Los movimientos lentos comienzan tan pronto como se avista al otro perro. Puedes observarlos cuando llamas a tu perro y tu entonación muestra que estás algo irritado, enfadado o dominante. Aparecen cuando acontecen muchas cosas en el entorno del perro y este trata de calmar algo la situación. Cuando saltas, te mueves y gritas mucho para hacer que el perro corra más, normalmente lo que consigues es el efecto contrario; los perros trabajan más despacio para calmarte.

Puedes usarlo cuando un perro se muestra asustado, te tiene miedo, o cuando quieres resultar más atractivo para él, o quieres acercarte para ponerle la correa. Cuanto más despacio te muevas, mayores posibilidades tendrás de conseguir que se quede quieto.

Por ejemplo: Shiba, un Border Collie que participaba en pruebas de Agility, se volvió más y más lento en la pista. El amo corría, saltaba arriba y abajo moviendo sus brazos y chillando mucho para animar al perro. Al final, Shiba apenas se movía en la pista porque estaba intentando tranquilizar a su amo.

El amo de Candy la estaba llamando para dar por terminada la suelta en el parque y volver a casa. Había alguna gente y otros perros entre Candy y su amo, por lo que la perra caminaba despacio entre ellos para llegar hasta donde se encontraba su amo.

Dices Échate con una entonación firme, seca; tu perro se echa, pero muy lentamente, porque tiene que calmar el enfado que hay en el tono de tu voz.

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