lunes, 6 de abril de 2015

Rentabilizar el tiempo de estudio

Ponerse delante del libro no basta; hay que tener un plan de estudio y seguirlo a rajatabla. Los siguientes siete pasos básicos que explico a continuación os serviran para que las horas frente a los libros sean rentables.

1- Primero, una lectura lobal superficial

Para averiguar que es lo que sabes.

Ante un tema nuevo, lo primero es realizar una lectura de aproximación al contenido. El objetivo es saber de qué habla el tema y valorarlo. ¿Es nuevo para mí o ya lo conozco de otros cursos u otras asignaturas? Es importante realizar la lectura completa del tema para tener una primera idea general.

2- Luego, dos lecturas comprensivas  

Para comprender y entender 

En la primera hay que tener a mano diversas fuentes de búsqueda de información (diccionario, enciclopedia, internet). En este momento la ayuda del adulto, como referencia, es importante.
La lectura comprensiva debe ser lenta y pausada; en ella se debe analizar lo que se lee y apuntar las dudas que vayan surgiendo. Si no se entiende una palabra hay que buscarla en el diccionario; si no entiende el sentido de una frase, preguntarle a un adulto. Las dudas se deben resolver al instante para que el atasco no nos impida continuar. Una buena idea es apuntar las soluciones por si la duda vuelve a aparecer al cabo del tiempo. Una vez qeu las dudas están resueltas empieza el periodo de comprensión, con una segunda lectura.
El truco está en que el alumno diga con sus propias palabras lo que ha leído previamente para saber si lo ha entendido; si se comprende algo, memorizarlo es mucho más sencillo.

3- Subrayado de lo básico y lo secundario 

Para fijar las ideas clave

El objetivo del subrayado es destacar las ideas clave. Y hay que tener en cuenta que (menos es mas); si se subrayan frases muy largas o párrafos enteros, en realidad no se está destacando nada. Un consejo: conviene utilizar diferentes colores y formas para subrayar los textos, porque la memoria fotográfica resulta de gran ayuda en la recuperación de recuerdos.

4- Un esquema....  

Para organizar los contenidos

La técnica del esquema consiste en ordenar las ideas principales y las secundarias en categorías, ofreciendo una imagen estructurada de los contenidos. Se pueden usar flechas, claves, guiones...
Cuando más visual sea, mejor.

5- ... y un resumen 

Para sintetizar la información 

Un buen resumen se realiza eliminando la información repetida y estructurándolo en función de las ideas marcadas en el subrayado. Es importante expresarlo con las propias palabras y evitar realizar una copia literal del contenido. Conviene hacerlo sin mirar el textro y luego comprobarlo con el original y analizar los errores y las omisiones.

6- Ahora, a memorizar 

Para afianzar lo aprendido

Si se realiza la lectura comprensiva adecuadamente, se entresacan las ideas importantes, se organiza toda la información y se escribe un resumen sin mirar, ya solo queda aprenderse detalles concretos tales como nombres propios, fechas, términos específicos, fórmulas y el orden en el que van los contenidos del tema. En este sentido, cuanto más se comprenda del tema menos se deberá memorizar.

7- Por último, un repaso 

Para fijar todos los datos

Repasar de vez en cuando lo estudiado (y no solo tres minutos antes del examen) ayuda a afianzar los recuerdos de lo aprendido. Al principio los repasos deberán ser más continuados, con el paso de las semanas se pueden ir espaciando pues ya está más asimilado lo aprendido.

Juanlu Thor

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